jueves, 19 de marzo de 2015
Condena
Te siento tan cerca, y a la vez... tan lejos, que quisiera tocarte, besarte, sentirte, pero lo único que siento es que no puedo, me cuesta tanto... Te miro, distante..., pero tan cerca... y tu..., a veces me miras, una pena que no te des cuenta, que estoy ahí, impasible... mirándote... Te quiero tanto vida..., tanto..., que ahora me ahoga la pena, la pena de seguir amándote, y saber que amarte tanto..., tanto vida..., será para mi una auténtica condena. Sé feliz amor, como sé que una vez lo fuiste... conmigo...lo sé. Sé que aún lo recuerdas, que aún guardas en un pequeño cajón aquella foto de aquella primavera, de aquella bonita primavera... nuestra primavera..., en la que te pedí que para toda la vida te unieras..., te unieras a mi, princesa... Que tonto, que tonto fui..., lo recuerdo casi con la misma intensidad que lo viví. Ya es tarde vida, sé feliz, sin mi pero conmigo, porque yo estaré siempre aquí..., contigo..., aunque me duela, aunque tu corazón palpite de nuevo por otro amor, aunque tus boca bese a otra con la intensidad que antes besaba la mía, aunque tus manos acaricien otro cuerpo..., otro rostro..., ahí estaré vida, aunque ese sea el precio que tenga que pagar, aunque esa sea mi condena para el resto de mi existencia, mi condena..., Dios..., solo tenía que haberme colocado ese maldito cinturón, solo eso...
Etiquetas:
arte,
concurso,
cultura,
Imaginación,
literatura,
microcuento,
microrrelato,
novela,
relato
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario